viernes, 29 de mayo de 2026

Nueva Canarias Telde felicita a los jóvenes jugadores del Club Ajedrez Telde Los Llanos por su actuación en el Campeonato de Canarias

 

Nueva Canarias Telde felicita a los jóvenes jugadores del Club Ajedrez Telde Los Llanos por su actuación en el Campeonato de Canarias

Nueva Canarias – Telde desea felicitar al Club Ajedrez Telde Los Llanos y especialmente a los doce jóvenes que brillaron en el  Campeonato de Canarias Sub-8 y Sub-10.

El Club de Ajedrez Telde Los Llanos nació tras la unificación de los siete equipos que existían en nuestra ciudad a principios de los años 2000. Tras ello, han conseguido convertirse en un pilar para la formación de jóvenes talentos ajedrecistas.

El Club ha conseguido formar a importantes figuras del ajedrez como Irene Rodríguez (campeona de España) o el Maestro Internacional José Miguel Fraguela. Entre los éxitos del Club destaca también lograr ser campeones de la Liga Insular de Gran Canaria, el pasado año 2025.

Desde Nueva Canarias – Bloque Canarista de Telde le damos la enhorabuena al Club Ajedrez Telde Los Llanos, a sus jóvenes promesas del ajedrez y a sus familias.


jueves, 28 de mayo de 2026

Nueva Canarias Telde felicita al agente Gustavo santana y a la Unidad de drones por su galardón en el Día de la Policía Canaria

 

Nueva Canarias Telde felicita al agente Gustavo santana y a la Unidad de drones por su galardón en el Día de la Policía Canaria

Galardonados por su trayectoria ejemplar, su implicación operativa y su compromiso con la seguridad ciudadana.

Nueva Canarias Telde desea felicitar al agente  Gustavo Santana, así como a la UNIDRON de Telde por su reconocimiento en el Teatro Auditorio de Agüimes, con motivo del Día de la Policía Canaria.

El agente Gustavo José Santana Oliva ya fue distinguido también con la Medalla al Mérito Policial concedida por el Gobierno de Canarias, en reconocimiento a su destacada actividad y trayectoria profesional en el mes pasado.

Por su parte, la Unidad de Drones de la Ciudad de Telde se ha convertido por mérito propio en una de las unidades aéreas de seguridad más importantes de Canarias. Ha sido clave, por ejemplo, en el rescate de tres escaladores atrapados en Agaete. Colabora con otros municipios de la isla y fuera de ella, como en la Isla de La Palma, colaborando en la seguridad en la fiesta de Los Indianos.



Así mismo, hay que recordar que ya ha sido distinguida por el Cabildo de Gran Canaria. Creada en la Legislatura anterior, en 2019, se convirtió en la primera unidad de drones de Gran Canaria, situando a Telde a la vanguardia tecnológica a nivel de toda Canarias.

Desde Nueva Canarias Bloque Canarista de Telde le damos la enhorabuena al agente Gustavo Santana y a la Unidad de Drones (UNIDRON) por sus méritos y por su contribución a la seguridad de la ciudadanía teldense y de toda Gran Canaria.


Nueva Canarias Telde felicita a Francisco Pérez por sus logros deportivos

 

Nueva Canarias Telde felicita a Francisco Pérez por sus logros deportivos

Campeón de Canarias de Maratón Mountain Bike y de la Copa de España de Gravel.

Nueva Canarias – Telde desea felicitar a Francisco José Pérez cruz, ciclista teldense, por sus recientes triunfos.

Estas victorias recientes se suman a sus anteriores logros en el campeonato del Mundo, posicionándolo como todo un valor del deporte canario en general y teldense en particular.

Francisco Pérez, conocido popularmente en el terreno deportivo como “Picacho” por su barrio de procedencia, se ha consolidado como uno de los ciclistas de montaña (MTB) y de la modalidad Gravel más destacados de Canarias, compitiendo activamente en campeonatos regionales y mundiales.

Desde Nueva Canarias – Bloque Canarista de Telde le damos la enhorabuena a Francisco José Pérez cruz por sus éxitos deportivos y por toda su labor que le convierten en un orgullo para Telde.


miércoles, 27 de mayo de 2026

Nueva Canarias Telde denuncia el abandono de La Garita y afirma que “Telde no puede seguir instalada en la improvisación y el deterioro”

 

Nueva Canarias Telde denuncia el abandono de La Garita y afirma que “Telde no puede seguir instalada en la improvisación y el deterioro”

 

 

El portavoz de Nueva Canarias Telde, José Luis Macías, acompañado por el secretario de Organización de la formación, Leonardo Hernández Ceballos, mantuvo el pasado 19 de mayo una visita-reunión con la Asociación de Vecinos Punto y Seguido, en el barrio de La Garita, junto a su presidente, Miguel Santana, para conocer de primera mano las necesidades, inquietudes y problemas que afectan tanto al colectivo vecinal como al entorno urbano del barrio.

 

Durante el encuentro, los representantes nacionalistas pudieron comprobar nuevamente el importante nivel de deterioro, abandono institucional y falta de mantenimiento que sufren numerosos espacios públicos e infraestructuras municipales, así como la ausencia de respuestas eficaces por parte del Gobierno local ante reclamaciones históricas que continúan acumulándose sin solución.

 


Entre las principales denuncias trasladadas por la Asociación de Vecinos destacan los continuos derrames de aceite procedentes de contenedores de recogida selectiva, el incremento de socavones y desperfectos en las vías de La Garita y Los Melones, las graves patologías estructurales del local social de la entidad vecinal o el avanzado deterioro de la escultura “Las Nadadoras”, símbolo patrimonial del barrio abandonado desde hace años por el Ayuntamiento.

 

Asimismo, el colectivo vecinal alertó sobre el deficiente estado de la escalera de acceso a la playa desde la calle Margarita, afectada por falta de iluminación, corrosión en barandillas, vandalismo y elementos eléctricos deteriorados que comprometen seriamente la seguridad de vecinos y usuarios.

 


Especial preocupación trasladaron también respecto a la inexistencia del PEMU (Plan de Emergencias Municipal), situación que, según denuncian, genera incertidumbre y descoordinación cada vez que se producen alertas meteorológicas o situaciones excepcionales, teniendo que ser los propios colectivos vecinales quienes, en muchas ocasiones, adopten medidas preventivas ante la ausencia de liderazgo institucional.

 

José Luis Macías afirmó que “el problema de Telde ya no es únicamente la falta de mantenimiento; el verdadero problema es la ausencia total de modelo de ciudad, de planificación y de capacidad de gestión por parte del alcalde Juan Antonio Peña y su Gobierno”.

 


“El abandono que hoy sufren barrios como La Garita no es fruto de la casualidad ni de hechos puntuales; es la consecuencia directa de un gobierno instalado permanentemente en la improvisación, la propaganda y la política de titulares vacíos mientras los problemas reales de la ciudadanía siguen acumulándose sin resolver”, añadió.

 

El portavoz nacionalista lamentó que “mientras los vecinos reclaman soluciones básicas relacionadas con seguridad, mantenimiento, limpieza o conservación del patrimonio, el Gobierno municipal continúa más preocupado por la imagen y el espectáculo político que por gestionar con seriedad las necesidades del municipio”.

 

Macías quiso reconocer además “la enorme labor y compromiso que realiza Miguel Santana junto a toda la Junta Directiva de Punto y Seguido, sosteniendo un espacio vecinal ejemplar que desarrolla una intensa actividad social, educativa, cultural y deportiva pese a la escasa colaboración que reciben del Ayuntamiento”.

 


Asimismo, desde Nueva Canarias Telde se quiso poner especialmente en valor la trayectoria histórica de la Asociación de Vecinos Punto y Seguido y su indudable contribución al desarrollo social, la conservación del entorno, la mejora de la convivencia y el bienestar colectivo de La Garita durante décadas. La formación nacionalista destacó que el trabajo constante del colectivo ha sido fundamental para mantener vivo el tejido social del barrio, dinamizando la vida comunitaria, impulsando actividades para todas las edades y defendiendo permanentemente los intereses vecinales incluso en los momentos de mayor abandono institucional.

 

Desde Nueva Canarias Bloque Canarista Telde se puso especialmente en valor el trabajo silencioso de los colectivos vecinales, auténticos motores sociales de los barrios, que muchas veces terminan asumiendo responsabilidades que deberían corresponder a la propia administración pública.

 

Para Nueva Canarias, la situación actual de Telde “invita a una reflexión profunda sobre el modelo político y de gestión que necesita el municipio”. En este sentido, la formación nacionalista defiende que “Telde merece recuperar el nivel de esplendor, prestigio, planificación y calidad en la prestación de servicios públicos que nunca debió perder”.

 

“La ciudadanía está cansada de excusas, improvisaciones y promesas incumplidas. Telde necesita volver a tener un gobierno que gestione, planifique, cuide los barrios y respete a sus vecinos. Y Nueva Canarias está preparada para construir esa alternativa seria, cercana y responsable que devuelva al municipio la estabilidad, el orgullo y la dignidad institucional que merece”, concluyó José Luis Macías.

 

Nueva Canarias Telde reafirma así su compromiso de seguir recorriendo los barrios, escuchando directamente a la ciudadanía y trabajando desde la cercanía, la empatía y la vocación de servicio público para construir un proyecto de ciudad basado en el mantenimiento, la planificación, la participación ciudadana y la defensa de los intereses reales de los vecinos y vecinas de Telde.

 


El Día de Canarias (artículo de Diego Ojeda Ramos)

 

El Día de Canarias

El calendario se acerca de nuevo al 30 de mayo, el Día de Canarias, y con él regresan las banderas, las romerías, los actos institucionales y los mensajes cargados de identidad. Pero también vuelve una pregunta incómoda: ¿Qué queda de la canariedad cuando se apagan los focos?

En demasiados rincones del Archipiélago, la celebración de la patria canaria se ha ido deslizando hacia el postureo y la fanfarria. Se multiplican las fotos, los escenarios y las declaraciones grandilocuentes, mientras el verdadero sentido de pertenencia se diluye entre la estética y la superficialidad. Parece que, durante unos días, todas las personas recordamos lo que somos… para después olvidarlo el resto del año.

Las romerías son quizá el ejemplo más visible de esta contradicción. Nacidas como expresión popular de nuestras tradiciones, hoy en algunos casos se asemejan más a fiestas de disfraces que a encuentros de identidad. La vestimenta tradicional, que debería ser símbolo de respeto y conocimiento de nuestras raíces, se sustituye a menudo por versiones improvisadas, descontextualizadas, casi caricaturescas. No se trata de imponer rigidez, sino de entender que lo que vestimos también comunica quiénes somos.

Pero el problema va más allá de la ropa o de una fiesta concreta. Tiene que ver con una desconexión más profunda. Celebramos Canarias durante unos días, mientras el resto del año consumimos sin mirar el origen, relegamos nuestras tradiciones a lo anecdótico y descuidamos incluso nuestra forma de hablar, nuestra manera única de entender el mundo.

A esa desconexión se suma otro elemento clave que a menudo pasa desapercibido: nuestra relación con lo que comemos. En una tierra como Canarias, históricamente condicionada por su lejanía y su fragilidad territorial, el sector primario no es solo economía, es identidad, paisaje y supervivencia. Apostar por los productos locales —por lo que cultivan las personas agricultoras, elaboran las personas ganaderas o capturan las personas pescadoras— no es un gesto menor: es una decisión política, cultural y colectiva.

Consumir producto local fortalece nuestro sector primario, mantiene vivo el medio rural, fija población en el territorio y preserva saberes que forman parte de nuestra historia. Pero, además, nos acerca a un concepto cada vez más necesario: la soberanía alimentaria. Es decir, la capacidad de un pueblo para decidir qué produce, cómo lo produce y qué consume, sin depender en exceso del exterior.

En un archipiélago como el nuestro, altamente dependiente de las importaciones, hablar de soberanía alimentaria no es una consigna vacía: es una necesidad estratégica. Significa reducir vulnerabilidades, garantizar el acceso a alimentos de calidad y protegernos ante crisis externas. Significa, en definitiva, ganar en autonomía y resiliencia.

Reivindicar Canarias no puede ser un gesto puntual ni una pose para la galería. Debe ser un compromiso cotidiano. Significa valorar lo nuestro, apoyar a quienes mantienen vivas las tradiciones, respetar nuestras expresiones culturales y sentir orgullo de nuestra identidad sin complejos. Significa también hablar como hablamos, defender nuestra cultura, consumir lo nuestro y reconocer el valor de nuestra forma de vida.

Porque la canariedad no se improvisa ni se disfraza: se vive. Y se vive cada día. Solo así el Día de Canarias dejará de ser una escenificación para convertirse en lo que realmente debería ser: la expresión sincera de un pueblo que se reconoce, se respeta, se alimenta de lo suyo y se afirma a sí mismo.

Diego Ojeda Ramos fue concejal del Ayuntamiento de Telde y actualmente es asesor en la Consejería del sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo Insular de Gran Canaria.


martes, 26 de mayo de 2026

Nueva Canarias Telde felicita al Club Taz Jinámar por clasificar a cuatro luchadores para el campeonato de Europa de Grappling en Ereván.

 

Nueva Canarias Telde felicita al club Taz Jinámar por clasificar a cuatro luchadores para el campeonato de Europa de Grappling en Ereván.

Nueva Canarias Telde felicita públicamente al club TAZ Jinámar por el logro alcanzado tras clasificar a cuatro de sus luchadores para el Campeonato de Europa de Grappling que se celebrará en Ereván, Armenia. Este éxito deportivo, que sitúa nuevamente al Valle de Jinámar en el panorama nacional e internacional, es el resultado del esfuerzo, la disciplina y el compromiso de los deportistas, del equipo técnico y de una comunidad que lleva años apostando por el deporte como herramienta de transformación social.

Desde Nueva Canarias Bloque canarista Telde queremos reconocer la extraordinaria labor que desarrolla el TAZ Jinámar dentro y fuera del tatami. Su implicación constante en la vida social del barrio, su capacidad para generar espacios seguros para la juventud y su participación activa en iniciativas comunitarias lo convierten en un referente imprescindible en un entorno que necesita proyectos sólidos, estables y con vocación de servicio público. El club no solo forma competidores de alto nivel, sino personas con valores, disciplina y sentido de pertenencia.

En un núcleo de alta densidad poblacional y vulnerabilidad como el Valle de Jinámar, el deporte desempeña un papel fundamental para prevenir malos hábitos, ofrecer alternativas saludables y construir referentes positivos para niños, adolescentes y jóvenes. La trayectoria del TAZ Jinámar demuestra que, cuando se trabaja con compromiso y visión social, el deporte se convierte en una herramienta eficaz para mejorar la convivencia, fortalecer la autoestima y abrir oportunidades reales de futuro.

Nueva Canarias Telde expresa su orgullo por este nuevo hito y traslada su felicitación a los cuatro luchadores clasificados, al cuerpo técnico y a toda la familia del club. Su éxito es también el éxito de Jinámar y de Telde, un ejemplo de cómo el barrio sigue avanzando gracias al esfuerzo colectivo y al trabajo de quienes creen en su gente.


domingo, 24 de mayo de 2026

La infancia, la gran olvidada (artículo de Palmira Déniz Verona)


 

La infancia, la gran olvidada.

Esta mañana me desperté con la lectura de un artículo de un buen amigo sobre el preocupante aumento de la pobreza infantil en Canarias. Llevaba días observando, casi con vértigo, el goteo constante de noticias que llegaban desde distintos lugares del mundo mostrando formas cada vez más crueles de violencia contra la infancia. Al terminar la lectura comprendí algo que hasta ese momento no había sido capaz de ordenar con claridad: todas esas realidades estaban profundamente conectadas. No eran problemas aislados ni tragedias lejanas. Eran distintas expresiones de un mismo fenómeno: la progresiva erosión de nuestra capacidad colectiva para proteger a quienes más nos necesitan. La infancia aparecía, una vez más, como el espejo donde se reflejan muchas de las fracturas de nuestra sociedad.

Cada día que abro la prensa, aquí y en cualquier rincón del mundo, siento una mezcla de indignación, tristeza y preocupación. Resulta estremecedor comprobar hasta qué punto puede llegar la degradación humana cuando la dignidad deja de ocupar el centro de nuestras decisiones individuales y colectivas.

Vivimos tiempos en los que la deshumanización parece abrirse paso con inquietante normalidad. Una sociedad dominada por el individualismo extremo, el egoísmo y el narcisismo encuentra en la pérdida de empatía uno de sus principales mecanismos de reproducción. Y es precisamente en la infancia, en ese espacio que a menudo permanece invisibilizado en los grandes debates públicos, donde se observan con mayor crudeza las consecuencias de este proceso.

Las noticias que llegan desde distintos lugares del mundo deberían provocar una profunda reflexión colectiva. Países que permiten o facilitan matrimonios infantiles, niñas privadas de su derecho a decidir sobre sus propias vidas y condenadas a relaciones forzadas bajo el amparo de la ley o de determinadas interpretaciones culturales y religiosas. Irak aprobó reformas legales que han generado una enorme preocupación internacional por la posibilidad de legitimar matrimonios a edades extremadamente tempranas. En Afganistán, tras el regreso de los talibanes al poder, los matrimonios infantiles han aumentado impulsados por la pobreza, la inseguridad y la pérdida de derechos de las mujeres y ya, por ley. En numerosos países de África y Asia, millones de niñas continúan viendo truncadas sus oportunidades educativas, su autonomía y su futuro a causa de estas prácticas.

Sin embargo, gran parte de la sociedad continúa mirando hacia otro lado, como si estas realidades pertenecieran a un mundo lejano que nada tuviera que ver con el nuestro. Nos escandalizamos durante unos minutos, compartimos una noticia en redes sociales y seguimos adelante. Pero la indiferencia también es una forma de violencia cuando normaliza el sufrimiento de quienes no tienen voz.

Y no hace falta viajar miles de kilómetros para encontrar señales de alarma. En España, las memorias de la fiscalía general del Estado vienen alertando del incremento de la violencia sexual contra menores y del aumento de los delitos cometidos a través de internet y las redes sociales. Niños, niñas y adolescentes están expuestos cada vez más temprano a contenidos violentos, sexuales o degradantes que influyen en su forma de entender las relaciones humanas y la sexualidad.

La Fiscalía también advierte de los efectos del consumo precoz de pornografía y de determinados contenidos digitales que promueven conductas de riesgo. Paralelamente, las fuerzas de seguridad descubren de forma recurrente redes de explotación sexual infantil y plataformas donde miles de personas consumen y comparten material de abuso a menores.

Y aquí surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿qué nos está sucediendo como sociedad? ¿Qué tipo de indiferencia hemos normalizado para que existan miles de hombres consumiendo imágenes de violencia sexual contra niños y niñas? ¿Qué vacío ético se está instalando en nuestras sociedades para que la infancia deje de ser un territorio sagrado de protección y cuidado?

A veces hablamos de virus que amenazan nuestra salud colectiva. Sin embargo, existe otro virus mucho más silencioso y devastador: la pérdida de empatía. Un virus que no ataca el cuerpo, sino la conciencia. Un virus capaz de hacernos convivir con el sufrimiento ajeno sin sentir la necesidad de actuar.

La desprotección de la infancia también adopta formas menos visibles, pero igualmente dañinas. En Canarias, la pobreza infantil continúa siendo una de las grandes emergencias sociales de nuestro tiempo. La crisis de la vivienda, el aumento del coste de la vida y la precariedad laboral empujan a muchas familias a situaciones cada vez más difíciles. Muchas se ven obligadas a abandonar los núcleos urbanos porque ya no pueden sostener el coste de la vivienda, desplazándose a zonas donde los servicios públicos son más escasos y las oportunidades más limitadas.

Mientras tanto, observamos con preocupación cómo se debilitan algunos pilares fundamentales del bienestar colectivo. La reducción de recursos públicos destinados a la educación, la atención temprana, los servicios sociales, la vivienda o la sanidad repercute directamente en las oportunidades de la infancia. Cuando desaparecen recursos comunitarios, cuando se debilita la escuela pública, cuando se dificultan los apoyos a las familias o cuando la atención sanitaria se deteriora, quienes primero pagan las consecuencias son los niños y las niñas.

Todo está conectado. La pobreza infantil no es un fenómeno aislado de las violencias que observamos en otras partes del mundo. La vulnerabilidad económica, la falta de oportunidades, la exclusión social, la mercantilización de los derechos y la normalización de las desigualdades forman parte de un mismo ecosistema que termina afectando a quienes tienen menos capacidad para defenderse.

La protección de la infancia no depende únicamente de las familias. Depende también de las políticas públicas, de la calidad de nuestros sistemas educativos y sanitarios, de los recursos destinados a la protección social, de la existencia de viviendas dignas y de una sociedad capaz de colocar los derechos humanos por encima de cualquier interés económico o ideológico.

Quizá el mayor riesgo sea pensar que los problemas que observamos en otros lugares del mundo jamás podrían alcanzarnos. La historia demuestra que ninguna sociedad está inmunizada frente a la pérdida de derechos, la desigualdad o la indiferencia. Lo que hoy contemplamos como una realidad lejana puede convertirse mañana en nuestra propia realidad si dejamos de reaccionar.

Por eso necesitamos volver a mirar el mundo con las gafas de la humanidad. Necesitamos recuperar la empatía como principio político, social y ético. Necesitamos entender que la defensa de la infancia no es una causa secundaria ni sectorial, sino la medida más precisa de la calidad moral de una sociedad.

Porque cuando una niña es obligada a casarse, cuando un niño es víctima de abuso, cuando una familia no puede ofrecer unas condiciones de vida dignas a sus hijos e hijas o cuando una administración deja de priorizar el bienestar de la infancia, no estamos ante problemas aislados. Estamos ante distintas expresiones de una misma renuncia colectiva: la renuncia a cuidar nuestro futuro.

Como advirtió la filósofa Hannah Arendt, «la muerte de la empatía humana es uno de los primeros y más reveladores signos de una cultura a punto de caer en la barbarie».

Tal vez aún estemos a tiempo de evitarlo. Pero para ello debemos empezar por mirar de frente aquello que durante demasiado tiempo hemos preferido no ver. La infancia no puede seguir siendo la gran olvidada. Porque protegerla no es un acto de caridad: es el deber más elemental de cualquier sociedad que aspire a seguir llamándose humana.

 

Palmira Déniz Verona.

 Palmira Déniz Verona es Secretaria de Igualdad, Feminismo y Diversidad de Nueva Canarias Telde.


Nueva Canarias Telde felicita a los jóvenes jugadores del Club Ajedrez Telde Los Llanos por su actuación en el Campeonato de Canarias

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