viernes, 17 de julio de 2026

Nueva Canarias Telde agradece el reacondicionamiento y limpieza de las aceras y vías públicas de Las Medianías

 


Nueva Canarias Telde agradece el reacondicionamiento y limpieza de las aceras y vías públicas de Las Medianías

 

Tras mucho tiempo siendo intransitables, las aceras vuelven a estar disponibles para la ciudadanía.

 

Nueva Canarias – Bloque Canarista Telde aplaude que, tras muchos meses de abandono, con la maleza impidiendo el paso de los transeúntes, y después de que nuestra formación denunciara reiteradamente esta situación en varias ocasiones, el Ayuntamiento de Telde haya procedido al desbroce de las malas hierbas y a la limpieza de las aceras de acceso al barrio de Las Medianías.

 

Esta vía peatonal es utilizada diariamente por niños y niñas que acuden al colegio, personas mayores, vecinos y vecinas, así como familias con carritos de bebé, que durante demasiado tiempo se vieron obligados a caminar por la propia calzada ante la imposibilidad de utilizar unos espacios concebidos precisamente para garantizar su seguridad.

 

Tras haber trasladado en reiteradas ocasiones esta reivindicación vecinal, el Ayuntamiento de Telde ha actuado finalmente, permitiendo recuperar unas aceras que vuelven a prestar el servicio para el que fueron concebidas. Se trata, sin duda, de una actuación que redunda directamente en la seguridad y calidad de vida de quienes residen y transitan por la zona.

 


El portavoz de Nueva Canarias Telde, José Luis Macías, manifestó que «cuando denunciamos una situación no lo hacemos para generar confrontación, sino para que los problemas se resuelvan. Lo verdaderamente importante no es quién tenía razón, sino que los vecinos y vecinas de Las Medianías vuelven a disponer de unas aceras seguras y transitables después de muchos meses de abandono».

 

Macías añadió que «esta actuación demuestra que una oposición seria, responsable y comprometida también es útil para la ciudad. Nuestra obligación es recorrer los barrios, escuchar a los vecinos, denunciar aquello que no funciona y reconocer públicamente las actuaciones que mejoran la vida de la ciudadanía. Ese seguirá siendo nuestro compromiso con Telde».

 

Desde Nueva Canarias – Bloque Canarista Telde queremos felicitar a los trabajadores del servicio de Parques y Jardines por la labor realizada, así como trasladar nuestra satisfacción a los vecinos y vecinas de Las Medianías, que recuperan unos espacios públicos más seguros, accesibles y dignos.

Nuestra formación continuará visitando los barrios, atendiendo las demandas ciudadanas y ejerciendo una labor de fiscalización responsable y constructiva, convencida de que la mejor política es aquella que contribuye a resolver los problemas reales de la gente.

 


jueves, 16 de julio de 2026


 

Primero la dignidad

 

Hay frases que parecen sencillas, pero esconden una forma de entender el mundo. "Primero los de aquí" es una de ellas. Se presenta como una solución de sentido común, pero en demasiadas ocasiones sirve para enfrentar a quienes comparten las mismas dificultades mientras los verdaderos problemas permanecen intactos.

 

Como canarista de izquierdas, nunca he entendido la defensa de nuestra tierra como un ejercicio de exclusión. Al contrario. Defender Canarias significa garantizar que quienes vivimos en estas islas podamos desarrollar un proyecto de vida digno, con empleo, vivienda, educación, sanidad y servicios públicos de calidad. Pero eso nunca puede hacerse sembrando odio hacia quienes llegan buscando exactamente lo mismo que buscaron tantos canarios cuando emigraron.

 

Durante mi etapa como concejal de Servicios Sociales escuché una y otra vez los mismos comentarios: "A los que llegan en patera les dan una vivienda". Siempre respondía con la misma pregunta: ¿Qué vivienda? Si el Gobierno de Canarias lleva más de dos décadas sin construir ni una sola vivienda pública. Si miles de familias canarias llevan años esperando una vivienda protegida, ¿de dónde salen esas casas que, según algunos, se entregan automáticamente a quien acaba de llegar?

 

Después venía otro bulo: "Les dan una paguita". Y volvía a responder con hechos, no con prejuicios. Para acceder a la mayoría de las prestaciones económicas existen requisitos legales, administrativos y de residencia que no desaparecen por el simple hecho de desembarcar en nuestras costas. La realidad es mucho más compleja que los mensajes simplistas que circulan por las redes sociales y algunos discursos políticos.

 

Y ahora asistimos a otro bulo más. Se hace creer que la regularización de miles de personas extranjeras que ya viven en España significa regalarles el derecho al voto o concederles privilegios. Nada más lejos de la realidad. Regularizar su situación significa permitir que trabajen conforme a la ley, con contratos, cotizando a la Seguridad Social y pagando impuestos como cualquier otra persona. Significa que contribuyan a sostener las pensiones, la sanidad, la educación y el conjunto de los servicios públicos.

 

Da la impresión de que a algunos les preocupa más que estas personas tengan derechos laborales que el hecho de que permanezcan en la economía sumergida. Porque cuando alguien no tiene autorización para trabajar resulta mucho más fácil explotarlo: pagarle salarios de miseria, emplearlo para cuidar a nuestros mayores por cuatro perras, hacerlo trabajar de sol a sol recogiendo la fruta o desempeñar cualquier otro trabajo sin derechos ni protección. Quienes alimentan estos bulos deberían explicar si prefieren una sociedad donde las personas coticen y trabajen legalmente o una donde la explotación laboral siga siendo posible.

 

Los bulos tienen una enorme ventaja: son fáciles de contar. La verdad exige explicaciones.

 

Y mientras discutimos sobre mentiras, dejamos de hablar de los problemas reales: la falta de vivienda pública, los salarios insuficientes, la precariedad laboral, el aumento del coste de la vida o la necesidad de una financiación justa para Canarias.

 

No son las personas migrantes quienes han provocado la crisis de la vivienda. No son ellas quienes han decidido durante años no construir suficientes viviendas públicas. No son ellas las responsables de que muchas personas jóvenes canarias no puedan emanciparse o de que tantas familias vivan con angustia a final de mes.

 

El adversario no es quien llega con una mochila llena de miedo. El adversario son las desigualdades que condenan a demasiadas personas a vivir sin oportunidades. El adversario es quien pretende que, cuando llegue al poder, baje las pensiones, deje de proteger a quienes están enfermos y no pueden trabajar, aumente la jornada laboral y elimine derechos conquistados por las personas trabajadoras. Esos son los verdaderos adversarios de la gente sencilla y humilde del pueblo.

 

Canarias necesita políticas valientes. Necesita más inversión pública, más vivienda asequible, mejores servicios sociales y una política migratoria basada en la corresponsabilidad entre Canarias, el Estado y la Unión Europea. Necesita recursos, planificación y justicia.

 

Pero también necesita algo igual de importante: recuperar el valor de la verdad.

 

Porque una democracia no puede construirse sobre rumores. Una sociedad no puede avanzar cuando convierte el bulo en argumento político. Y un pueblo como el canario, que conoce tan bien la emigración, no debería olvidar nunca que nuestros abuelos también cruzaron océanos buscando una oportunidad que su tierra no podía ofrecerles.

 

No creo en el "primero los de aquí". Creo en el "primero la dignidad". Primero los derechos. Primero la verdad. Primero la justicia social.

 

Porque defender a Canarias no consiste en buscar culpables entre quienes menos tienen. Consiste en exigir soluciones para que nadie, haya nacido donde haya nacido, tenga que vivir sin esperanza.

 

Ese es el canarismo en el que creo: un canarismo que protege a su pueblo sin renunciar a la solidaridad; que combate los bulos con datos; que enfrenta las injusticias, no a las personas; y que entiende que la mayor fortaleza de esta tierra nunca ha sido levantar muros, sino tender la mano.

 

*Diego Fernando Ojeda Ramos, fue concejal del Ayuntamiento de Telde y actualmente es asesor en la Consejería del sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo Insular de Gran Canaria.

 

miércoles, 15 de julio de 2026

Nueva Canarias Telde felicita al C. B. Remudas por los reconocimientos a Dejan Ojeda, María Zaldua, Martina Lang, Almudena Rodríguez y Larissa Da Silva.

 


NUEVA CANARIAS TELDE FELICITA AL C.B. REMUDAS POR LOS RECONOCIMIENTOS A DEJAN OJEDA, MARÍA ZALDUA, MARTINA LANG, ALMUDENA RODRÍGUEZ Y LARISSA DA SILVA.

 

Desde Nueva Canarias queremos expresar nuestra más sincera enhorabuena al Club Balonmano Rocasa Remudas por los importantes reconocimientos recibidos por cinco de sus principales referentes durante la presente temporada, unos galardones que ponen en valor el excelente trabajo realizado por toda la entidad.

 

En primer lugar, felicitamos al entrenador teldense Dejan Ojeda, distinguido como Mejor Entrenador de la temporada, un reconocimiento que pone de manifiesto su capacidad para construir un equipo competitivo, con una identidad de juego definida y una gran fortaleza colectiva. Su liderazgo, su gestión del grupo y su habilidad para potenciar las cualidades de cada jugadora han sido determinantes para consolidar al Rocasa Remudas como uno de los equipos de referencia del balonmano nacional.

 

Asimismo, trasladamos nuestra enhorabuena a la jugadora del Club Balonmano Rocasa Remudas, María Zaldua, elegida MVP de la temporada. Este galardón reconoce su extraordinaria regularidad, su capacidad para asumir responsabilidades en los momentos decisivos y su influencia sobre el juego del equipo. Su liderazgo, compromiso y talento la han convertido en una pieza fundamental dentro de la plantilla y en un ejemplo de los valores que representa el deporte.

 

Nuestra felicitación se hace extensiva a Martina Lang, distinguida como Mejor Defensora de la temporada, un reconocimiento que premia su intensidad, inteligencia táctica y compromiso con el trabajo colectivo. Su capacidad de anticipación, su solidez defensiva y su constante entrega han sido fundamentales para fortalecer al equipo en una de las facetas más exigentes del juego, convirtiéndola en una referencia en la parcela defensiva del Rocasa Remudas.

Igualmente felicitamos a Almudena Rodríguez, elegida Mejor Lateral Derecho 2025/26, quien ha logrado el galardón principalmente gracias al gran respaldo recibido por parte de los entrenadores de la máxima categoría. Almudena cuenta con una trayectoria de élite que la consolida como una de las mejores laterales derechas del balonmano español.

Enhorabuena también a Larissa Da Silva por su reconocimiento como Mejor Lateral Izquierdo y quien ha sido pieza fundamental para que el equipo de Telde se proclamara campeón de liga esta temporada tras vencer al Super Amara Bera Bera.

 

Desde Nueva Canarias queremos destacar, además, que estos reconocimientos adquieren un valor aún mayor si se tiene en cuenta el contexto en el que se han producido. La temporada no ha sido, en absoluto, un camino fácil para el Rocasa Remudas. El equipo ha tenido que afrontar importantes dificultades y superar numerosos contratiempos, pero ha sabido competir con ambición, carácter y una enorme capacidad de trabajo. Haber logrado mantener un alto nivel competitivo y obtener cinco de los principales reconocimientos individuales de la temporada demuestra que se ha sabido sacar petróleo incluso en las circunstancias más complejas, un mérito que merece un reconocimiento especial.

 


Celebramos que estos galardones recaigan en cinco integrantes del Club Balonmano Rocasa Remudas, una entidad que continúa llevando el nombre de Telde y de Gran Canaria a lo más alto gracias al esfuerzo, la perseverancia y la excelencia deportiva.

 

Reciban nuestra más cordial felicitación y los mejores deseos para que continúen cosechando nuevos éxitos en las próximas temporadas.


martes, 14 de julio de 2026

Nueva Canarias Telde felicita a Quesos Lomo Gallego y el resto de queserías premiadas en los Premios Agrocanarias 2026.

 


Nueva Canarias Telde felicita a Quesos Lomo Gallego y el resto de queserías premiadas en los Premios Agrocanarias 2026.

Nueva Canarias Bloque Canarista de Telde celebra que Quesos Lomo Gallego haya vuelto a ser premiada una vez más como una de las queserías referentes no sólo en Gran Canaria, sino en todo el archipiélago.

 

Gran Canaria ha liderado una vez más el medallero de los Premios Agrocanarias con 22 galardones repartidos entre distintas queserías de la isla, entre ellas nuestros Quesos Lomo Gallego, cuyo nombre refiere a una parte de nuestro municipio.

 

La quesería ya ha sido premiada en diversas ocasiones, tanto en competiciones a nivel de Canarias, como en los afamados "World Cheese Awards", conocidos popularmente y a nivel mundial como “los Oscars del queso”.

 

Estos premios Agrocanarias 2026 son el mejor reconocimiento al trabajo que día a día hacen quienes mantienen nuestro sector primario y prestigian el nombre de Gran Canaria.

 

Desde Nueva Canarias Telde reiteramos nuestra felicitación y agradecimiento a Quesos Lomo Gallego y al resto de queserías que enaltecen nuestros productos artesanales  y convierten cada queso producido en motivo de orgullo para todos los grancanarios y grancanarias.                                                                    


domingo, 12 de julio de 2026


 

Nueva Canarias Telde felicita a los distinguidos por la Asociación cultural Entre Amigos 2026.

18 referentes de la cultura y las tradiciones canarias

Nueva Canarias Telde desea expresar su enhorabuena a las personas y colectivos que serán distinguidos por la A. C. Entre Amigos este próximo día 31 de julio en el Teatro Juan Ramón Jiménez.

La lista de homenajeados incluye a Laura Martel (timplista solista), María del Pino Rodríguez Mendoza, Antonia Ramírez Araña, María Dolores González López, María Jacinta Hernández Santana, Lorenzo Jiménez Rodríguez, Santiago Ayose Morales Santana, David Castellano González, y Antonio Miguel Sánchez Monzón (todas ellas personas vinculadas al folclore desde diversas formas. También serán reconocidos Gabriel Álvarez (cantante lírico), José Juan Padilla Cabrera (deportista olímpico conocido por “el paraca”), Isaac Mendizábal Rodríguez (autor del libro “Historia de Jinámar”, Pedro Fleitas González (experto en artes marciales), José Suárez Martel (exconcejal de Telde), y el cantante Antonio Ravelo Hernández. SE reconocerá también a Lidia Esther Sánchez González y José Pedro Suárez del Pino (personas responsables del Proyecto Cultural de Desarrollo Comunitario de La Aldea).  En el apartado colectivo será reconocida la murga Los Nietos de Sarymánchez.

La Asociación Cultural Entre Amigos y su Agrupación Folclórica se fundaron en 1984 en el populoso barrio teldense de Jinámar. El colectivo, fundado por Suso Santana Marrero (actual presidente y director), es un pilar referente y fundamental en la divulgación  y preservación de las tradiciones, la indumentaria y el folclore canario.

Desde Nueva Canarias Bloque Canarista Telde felicitamos a todas y todos los distinguidos, por su labor,  así como a la Asociación Cultural Entre Amigos por ser divulgadores de la cultura canaria,  y su fuerte compromiso social y vecinal.

sábado, 11 de julio de 2026


 

La fuerza de una historia que merece un hogar a su altura.

 

Hay victorias que trascienden el resultado de una luchada. Son triunfos que premian años de sacrificio, de trabajo silencioso y de amor por un escudo. El reciente título regional de Tercera Categoría conquistado por el Club de Lucha Castro Morales pertenece a esa clase de gestas que engrandecen el deporte canario y, muy especialmente, el nombre de Telde.

 

Como teldense y como portavoz de Nueva Canarias, quiero trasladar mi más sincera felicitación a luchadores, cuerpo técnico, directiva, afición y a toda la gran familia del Castro Morales. Este campeonato no es fruto de la casualidad, sino del esfuerzo, la constancia y la capacidad de una entidad que nunca ha dejado de creer en su proyecto, incluso en los momentos más difíciles.

 

Mención especial merece el joven Yenedey, héroe de la final, capaz de llevar a tierra a cinco rivales para conducir a los teldenses hacia un campeonato que ya forma parte de la historia del club. Actuaciones como la suya son el mejor ejemplo de que cuando se apuesta por la cantera, por la formación y por los valores, el futuro de la lucha canaria está garantizado.

 

Pero hablar del Castro Morales es hablar de mucho más que un título. Es hablar de un club que forma personas antes que deportistas, que mantiene viva una de nuestras tradiciones más arraigadas y que representa con orgullo a Telde allí donde compite. Es una entidad que ha sabido reinventarse sin perder nunca sus raíces, gracias al esfuerzo de generaciones enteras que han entendido la lucha canaria como una escuela de respeto, nobleza y compromiso con la comunidad.

 

Precisamente por eso resulta imposible olvidar que durante muchos años su hogar fue el histórico terrero del Faro de Maspalomas, en el Polideportivo Paco Artiles. Un espacio cargado de recuerdos que el club no abandonó por voluntad propia, sino como consecuencia de una decisión política adoptada por el Ayuntamiento de Telde, gobernado entonces por una coalición formada por el Partido Popular, Coalición Canaria y CIUCA —partido al que pertenecía el actual alcalde, Juan Antonio Peña—, que decidió eliminar el terrero para construir una piscina con el objetivo de ampliar las instalaciones explotadas por la empresa concesionaria y aumentar su rentabilidad económica.

 

Aquella decisión obligó al Castro Morales a iniciar una nueva etapa en el terrero Amado Díaz Guillén, en Las Huesas. Con el paso de los años, las deficiencias de esas instalaciones hicieron evidente la necesidad de una actuación integral.

 

Por ello, durante el anterior mandato municipal y tras el diálogo entre el Ayuntamiento y la directiva del club, se alcanzó un consenso para trasladar temporalmente la actividad al terrero de Lomo Cementerio mientras se redactaba y ejecutaba un proyecto de rehabilitación del Amado Díaz Guillén. Aquella decisión buscaba una única cosa: garantizar que el club pudiera seguir creciendo en unas condiciones dignas.

 

Y el tiempo confirmó que fue la decisión acertada. El Castro Morales ha vivido uno de los periodos de mayor crecimiento de su historia. La cantera no ha dejado de incorporar niños y niñas; el número de equipos ha aumentado; las categorías de base se han fortalecido y los equipos femeninos representan hoy el avance de un deporte cada vez más inclusivo. Esa es la mejor demostración de que cuando se apuesta por el deporte desde la planificación y el consenso, los resultados llegan.

 

Por eso preocupa profundamente que el actual gobierno municipal haya decidido acelerar la reapertura del terrero Amado Díaz Guillén sin que las obras garantizaran unas condiciones plenamente adecuadas. Lo sucedido durante la final regional de Tercera Categoría del pasado sábado no puede calificarse como una simple incidencia. Fue la evidencia de que las prisas nunca deben imponerse a la seguridad ni a la calidad de unas instalaciones deportivas.

 

Todos los asistentes pudieron comprobar las deficiencias existentes. Hasta siete focos dejaron de funcionar durante la luchada, reduciendo notablemente la iluminación del terrero y dejando las gradas prácticamente a oscuras. La competición tuvo que detenerse hasta que el marcador pudo conectarse al grupo electrógeno que había desplazado la televisión para garantizar la retransmisión.

 

A ello se sumaron accesos deteriorados con baches que provocaron tropiezos, problemas en la iluminación exterior, vestuarios donde los propios luchadores denunciaron haberse duchado prácticamente a oscuras y unos baños para el público que siguen sin estar adaptados para personas con movilidad reducida. No son detalles menores. Son cuestiones que afectan a la seguridad, a la accesibilidad y a la imagen que proyecta Telde cuando acoge un evento deportivo de ámbito regional.

 

Y, sin embargo, frente a todas esas carencias volvió a imponerse la grandeza del Castro Morales. Porque las instalaciones fallaron, pero el club respondió con trabajo, compromiso y orgullo. Esa diferencia explica por qué el Castro Morales sigue siendo un referente del deporte canario.

 

Este campeonato debe servir también para abrir una reflexión. Nuestros clubes cumplen cada día con su responsabilidad formando deportistas, educando en valores y fortaleciendo el tejido social de nuestros barrios. La administración pública tiene la obligación de estar a la misma altura, planificando, invirtiendo y ofreciendo instalaciones dignas. No es razonable que quienes sostienen con tanto esfuerzo el deporte de Telde tengan que hacerlo, además, salvando las carencias de unas infraestructuras que deberían estar garantizadas desde lo público. Más aún cuando se llegó a devolver al Cabildo de Gran Canaria una subvención destinada precisamente a ejecutar las mejoras del terrero.

 

Siempre he defendido que apostar por el deporte no es un gasto, sino una inversión en salud, educación, convivencia y cohesión social. Cada euro destinado al deporte revierte en una ciudad más saludable, con más oportunidades para nuestros jóvenes y con un tejido asociativo más fuerte. Por eso seguiré reclamando que el presupuesto municipal responda de verdad a las necesidades del deporte teldense y deje de tratar esta área como una cuestión secundaria.

 

Telde cuenta con clubes ejemplares, con deportistas que llevan el nombre de nuestro municipio por toda Canarias y con cientos de familias que dedican su tiempo de manera altruista para mantener viva la actividad deportiva. Lo mínimo que pueden esperar de su Ayuntamiento es el mismo compromiso que ellos demuestran cada día. Las administraciones no pueden limitarse a acudir a las finales para hacerse una fotografía; deben estar presentes durante todo el año, planificando, escuchando a los clubes y dotándolos de los recursos necesarios para desarrollar su labor con garantías.

 

Ese seguirá siendo mi compromiso: defender un modelo de ciudad que crea en el deporte, que cuide sus instalaciones, que apoye a los clubes y que haga del presupuesto municipal una herramienta al servicio de las verdaderas necesidades de Telde. Porque cuando se invierte en deporte, se invierte en el futuro de nuestro municipio.

 

El Castro Morales ya ha demostrado que sabe construir campeones. Ahora le corresponde al Ayuntamiento demostrar que sabe cuidar y respaldar a quienes, con esfuerzo y dedicación, engrandecen el nombre de Telde dentro y fuera del terrero. Porque una historia como la del Castro Morales merece un hogar que esté a la altura de su grandeza.

José Luis Macías Alonso es Concejal-Portavoz de Nueva Canarias – Bloque Canarista en el M.I. Ayuntamiento de Telde y Secretario General de Nueva Canarias – Bloque Canarista Telde.

 

viernes, 10 de julio de 2026


 

La esperanza también se cultiva


Hay palabras que parecen demasiado frágiles para sostener el peso del mundo. Esperanza es una de ellas. Se pronuncia con facilidad, pero resulta difícil construirla cuando el horizonte aparece cubierto por la incertidumbre climática, las desigualdades sociales, la dependencia económica o la sensación de que las decisiones importantes siempre se toman lejos de quienes habitan un territorio.

Sin embargo, la esperanza nunca ha sido una emoción ingenua. No consiste en esperar que las cosas cambien por sí solas. La esperanza es un acto de voluntad colectiva. Es la decisión de un pueblo de sembrar hoy aquello que quizá solo recogerán las generaciones que vendrán mañana.

Canarias conoce bien esa forma de esperanza. Un archipiélago situado en medio del Atlántico ha aprendido durante siglos que vivir en unas islas significa convivir con los límites. La tierra es escasa. El agua nunca ha sido abundante. La energía llegó siempre desde fuera. Buena parte de los alimentos cruzaban el océano antes de llegar a nuestras mesas. Esa dependencia ha condicionado nuestro desarrollo económico y también nuestra manera de entender el futuro.

Durante demasiado tiempo se nos hizo creer que la prosperidad consistía únicamente en crecer. Crecer en visitantes, crecer en cemento, crecer en consumo, crecer en cifras. Pero pocas veces se preguntó si también crecíamos en autonomía, en justicia social o en capacidad para afrontar las crisis que inevitablemente llegan. La pandemia, la emergencia climática y la inestabilidad internacional recordaron una verdad que el campo canario nunca había olvidado: un pueblo que no puede producir parte de sus alimentos, garantizar el acceso al agua o fortalecer su autosuficiencia energética es un pueblo extraordinariamente vulnerable.

Desde una mirada nacionalista canaria de izquierdas, la esperanza adquiere un significado profundamente democrático. No se trata de levantar fronteras ni de encerrarse sobre uno mismo, sino de construir la capacidad colectiva para decidir cómo queremos vivir y cómo queremos cuidar el territorio que habitamos. La soberanía no es una consigna vacía. Es la posibilidad real de que las decisiones estratégicas respondan antes a las necesidades de la población canaria que a los intereses de quienes contemplan las islas únicamente como un espacio de negocio o un destino turístico.

Por eso la soberanía alimentaria constituye mucho más que una política agraria. Cada hectárea recuperada para el cultivo, cada joven que decide quedarse en el campo, cada cooperativa que acerca los productos locales a nuestras mesas representan una pequeña victoria frente a la dependencia. Cultivar la tierra es también cultivar libertad. Porque un pueblo que alimenta a su gente fortalece su dignidad.

Algo parecido sucede con el agua. En Canarias, cada galería, cada pozo, cada presa, cada estanque y cada red de riego cuentan una historia de ingenio colectivo. Hoy, frente a un clima cada vez más extremo, esa historia debe escribirse de nuevo. La reutilización de aguas regeneradas, la modernización de los sistemas de distribución y la planificación hidrológica no son únicamente infraestructuras; son compromisos con la vida. Defender la soberanía hídrica significa comprender que el agua no puede reducirse a una mercancía, porque constituye el patrimonio común más valioso de unas islas donde cada gota tiene memoria.

También la energía ha dejado de ser una cuestión exclusivamente técnica para convertirse en un desafío democrático. Durante décadas dependimos de combustibles fósiles importados, aceptando que nuestro futuro energético estuviera condicionado por decisiones tomadas a miles de kilómetros del archipiélago. Hoy sabemos que el viento, el sol, la geotermia y la capacidad de almacenar energía renovable ofrecen la oportunidad de avanzar hacia un modelo más limpio, más seguro y más justo. La soberanía energética no consiste únicamente en producir electricidad; consiste en que esa transición beneficie al conjunto de la sociedad y no reproduzca las desigualdades del pasado.

En Gran Canaria, iniciativas como el proyecto Ecoisla han contribuido a situar estas ideas en el centro del debate público. Su principal aportación quizá no resida únicamente en las actuaciones concretas desarrolladas, sino en haber demostrado que es posible pensar la isla como un territorio donde la sostenibilidad, el conocimiento, la innovación y la justicia social pueden caminar de la mano. La transición ecológica deja de ser un discurso cuando se convierte en planificación, inversión pública y compromiso con quienes trabajan la tierra, gestionan el agua o producen energía desde el respeto al territorio.

Pero ninguna estrategia institucional será suficiente si la ciudadanía no hace suya esa transformación. La esperanza nunca nace únicamente de los gobiernos. Brota cuando una persona agricultora recupera una finca abandonada; cuando una comunidad de regantes moderniza sus infraestructuras; cuando una pescadora continúa transmitiendo su oficio; cuando una familia decide consumir productos de proximidad; cuando una joven ingeniera imagina una isla alimentada por energías limpias. La esperanza siempre tiene rostro humano.

Celebrar el Día Mundial de la Esperanza no debería consistir en repetir palabras hermosas. Debería invitarnos a preguntarnos qué futuro queremos construir para Canarias. Si aspiramos a seguir dependiendo de decisiones ajenas o si preferimos fortalecer nuestra capacidad para alimentar a nuestra población, cuidar el agua que sostiene la vida, aprovechar responsablemente nuestros recursos energéticos y proteger el territorio que heredamos.

Porque la esperanza no llega desde fuera. Se cultiva como se cultiva un huerto. Se almacena como el agua que permitirá sobrevivir al próximo verano. Se genera como la energía que iluminará nuestros hogares mañana. Se comparte como el pan hecho con el grano de nuestra tierra o el gofio hecho con millo del país.

Quizá esa sea la mayor enseñanza que Canarias puede ofrecer en este tiempo incierto: que la verdadera esperanza no consiste en esperar un futuro mejor, sino en comenzar a construirlo con nuestras propias manos.

Diego Fernando Ojeda Ramos, fue concejal del Ayuntamiento de Telde y actualmente es asesor en la Consejería del sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo Insular de Gran Canaria.

Nueva Canarias Telde agradece el reacondicionamiento y limpieza de las aceras y vías públicas de Las Medianías

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