La cosecha de una apuesta acertada
La
presentación de los Vinos de Gran Canaria de la cosecha 2025 volvió a
convertirse en mucho más que un acto promocional. Supuso la constatación de que
detrás de cada botella hay una historia de esfuerzo, compromiso con la tierra y
una estrategia pública que, durante años, ha contribuido a fortalecer uno de
los sectores más singulares de la economía rural de la isla.
El encuentro
celebrado en el Jardín Botánico Viera y Clavijo reunió a personas viticultoras,
bodegueras, profesionales de la restauración, distribuidoras, especialistas y
consumidoras para celebrar una nueva cosecha y, al mismo tiempo, reconocer el
camino recorrido. El simbólico descorche de la primera botella del año
representó la culminación de meses de trabajo en el campo, pero también reflejó
el resultado de una acción colectiva orientada a preservar y hacer crecer la
vitivinicultura insular.
El Cabildo
de Gran Canaria, a través de la Consejería de Sector Primario, entendió hace
años que el futuro de la vitivinicultura no dependía únicamente de la
producción, sino también de la valorización de sus productos. Por ello impulsó
políticas de promoción, formación, asesoramiento técnico, mejora de
infraestructuras hidráulicas y apoyo directo a las personas productoras, en
consonancia con los objetivos establecidos en el Plan Estratégico del Sector
Primario de Gran Canaria.
Los
resultados avalan esa visión. Aunque las sucesivas olas de calor provocaron una
disminución de la producción en los últimos años, la superficie cultivada
continuó creciendo entre un 2 % y un 3 % anual. Este dato evidencia la
confianza de las personas viticultoras en el futuro de la actividad y la
eficacia de las medidas adoptadas para garantizar su sostenibilidad.
Uno de los
avances más significativos ha sido el desarrollo del Programa Insular de la
Vitivinicultura, gracias al cual se han incorporado alrededor de 21 nuevas
hectáreas de viñedo. Este crecimiento ha sido posible gracias a la recuperación
de terrenos agrícolas, la mejora de las infraestructuras de riego y el
creciente reconocimiento que los vinos de Gran Canaria han alcanzado dentro y
fuera de la isla.
Especial
relevancia tiene el esfuerzo realizado en materia hídrica. Más de la mitad de
las infraestructuras hidráulicas ejecutadas desde 2018 beneficiaron
directamente a zonas vitícolas, permitiendo que cerca del 80 % de los viñedos
de medianías y cumbre dispongan de sistemas de riego. Se trata de una inversión
estratégica que fortalece la resiliencia del sector frente a los desafíos
derivados del cambio climático.
La formación
ocupa igualmente un lugar destacado en esta transformación. La puesta en marcha
del primer Ciclo Oficial de Grado Superior en Vitivinicultura, desarrollado en
colaboración con el IES de Vega de San Mateo, abrió nuevas oportunidades para
la incorporación de jóvenes profesionales cualificados a una actividad que
necesita garantizar su relevo generacional. Del mismo modo, los programas
formativos promovidos por la Consejería contribuyen a elevar el nivel técnico y
profesional de la vitivinicultura insular.
Otro hito
histórico ha llegado con la autorización para la entrega a las personas
viticultoras de material vegetal certificado y libre de virus, producido en la
Granja Agrícola Experimental del Cabildo. Este avance, pionero en Canarias,
sienta las bases para mejorar la calidad de las futuras plantaciones y para la
creación de un banco de germoplasma destinado a preservar el extraordinario
patrimonio varietal de Gran Canaria.
Nada de ello
sería posible sin la colaboración permanente entre las instituciones y el
propio sector. El trabajo coordinado entre la Consejería de Sector Primario, el
Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Gran Canaria, VINIGRAN,
las asociaciones de personas productoras, las viticultoras y las bodegas están
permitiendo avanzar hacia un objetivo común: convertir la vitivinicultura en un
motor económico, social y ambiental para la isla.
La edición
de 2025 ha destacado además por la incorporación, por primera vez, de un encuentro
profesional previo que reunió a más de 65 representantes de la restauración, la
distribución, el turismo, los medios especializados y la formación. Esta
iniciativa ha facilitado el contacto directo entre quienes elaboran los vinos y
quienes tienen la capacidad de comercializarlos, recomendarlos y difundirlos,
reforzando así las oportunidades de negocio para las veinte bodegas
participantes.
Mención
especial merece la figura de Norberto Guerra Guerra, ejemplo vivo de dedicación
y amor por la viticultura. Su trayectoria, desde los vinos familiares hasta la
creación de su propia bodega y su permanente entrega al cuidado de los viñedos
de Tejeda, simboliza los valores que sostienen al sector: esfuerzo,
perseverancia y compromiso con la tierra.
La presencia
de las bodegas participantes, del Centro de Formación en Vitivinicultura, de la
Ruta del Vino de Gran Canaria y de las asociaciones queseras PROQUENOR y
ASOQUEGRAN evidencia asimismo la fortaleza de un ecosistema agroalimentario que
entiende que la excelencia se construye sumando esfuerzos y generando
sinergias.
Los
reconocimientos obtenidos por los vinos de Gran Canaria en concursos regionales
y nacionales confirman que el camino emprendido es el adecuado. Detrás de cada
premio ha habido años de inversión, planificación y trabajo compartido. Pero,
sobre todo, existe una convicción firme: apostar por lo nuestro no es una
cuestión de nostalgia, sino una auténtica estrategia de futuro.
La
presentación de la cosecha 2025 dejó claro que la vitivinicultura de Gran
Canaria no solo conserva su legado histórico, sino que avanza con paso firme
hacia nuevos horizontes. En ese recorrido, el Cabildo de Gran Canaria, a través
de la Consejería de Sector Primario, junto a la Denominación de Origen Vinos de
Gran Canaria, desempeña un papel decisivo para que el sector continúe
creciendo, generando riqueza, empleo y nuevas oportunidades para el conjunto de
la isla.
Diego
Fernando Ojeda Ramos, fue concejal del Ayuntamiento de Telde y actualmente es
asesor en la Consejería del sector Primario,
Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo Insular de Gran Canaria.








