domingo, 28 de junio de 2026

El verdadero motor de las conquistas colectivas

 

El verdadero motor de las conquistas colectivas

Artículo de Diego Ojeda Ramos.

Hay pueblos que construyen su historia desde los despachos. Otros, en cambio,  la escriben desde las plazas, las sedes vecinales, los locales sociales, las canchas deportivas o las pequeñas asociaciones culturales donde un grupo de personas decide que resignarse nunca será una opción. Canarias, y particularmente Telde, pertenece a esta segunda categoría.

 

Las grandes transformaciones sociales rara vez nacen por iniciativa de quienes ostentan el poder. Casi siempre llegan precedidas por el esfuerzo silencioso de una ciudadanía organizada que decide convertir la indignación en compromiso y las necesidades en reivindicaciones. La sociedad civil organizada ha sido, y continúa siendo, el principal instrumento para conquistar derechos, mejorar las condiciones de vida y fortalecer la democracia desde abajo.

 

Las asociaciones vecinales, culturales, deportivas, juveniles, medioambientales o de mayores representan mucho más que un conjunto de personas reunidas bajo unos estatutos. Son escuelas de ciudadanía. Espacios donde se aprende que la política no empieza ni termina el día de las elecciones, sino que se ejerce cotidianamente defendiendo el interés común.

 

Nuestra ciudad conoce bien esa realidad. Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que muchos barrios de Telde carecían de servicios tan elementales como el agua potable o el saneamiento. Fueron las asociaciones vecinales quienes, enfrentándose a la indiferencia de unas instituciones herederas de décadas de oscuridad y ausencia de libertades, lograron organizar a la población para exigir aquello que hoy consideramos derechos básicos. Lo que hoy parece normal fue ayer fruto de una lucha colectiva, paciente y perseverante.

 

Con la recuperación de la democracia, aquella ciudadanía comprometida comprendió que también era necesario ocupar las instituciones para ponerlas al servicio de la mayoría social. Muchos hombres y mujeres dieron entonces un paso al frente, incorporándose a partidos alejados del franquismo y de todas sus ramificaciones. Otros encontraron en el nacionalismo canario un instrumento político coherente con la defensa de la identidad, el territorio y la justicia social. Experiencias como Asamblea de Vecinos en Telde demostraron que era posible trasladar la fuerza del movimiento vecinal a las instituciones sin perder el vínculo con la calle.

 

Esa tradición sigue plenamente vigente. Porque la democracia no se agota en el voto. Una democracia sana necesita una sociedad civil fuerte, crítica, independiente y organizada. Cuando las instituciones fallan o se alejan de la ciudadanía, son las asociaciones quienes vuelven a ocupar el espacio del compromiso colectivo, recordándonos que la participación continúa siendo la mejor herramienta para transformar la realidad.

 

En ese camino ocupa un lugar destacado la Asociación de Vecinos MECLASA. Tres décadas después de su nacimiento continúa siendo el corazón social de Melenara, Clavellinas y Salinetas. Treinta y un años construyendo comunidad, fortaleciendo vínculos entre generaciones, defendiendo la costa de Telde y recordando que el barrio no es únicamente un lugar donde vivir, sino una comunidad a la que cuidar.

 

Su XXXI aniversario no constituye únicamente una celebración. Es un homenaje a todas las personas que, de manera desinteresada, dedican parte de su vida al bien común. A quienes entienden que el progreso no consiste solo en levantar edificios, sino también en construir convivencia, solidaridad y pertenencia.

 

Hoy, igual que ayer, la ciudadanía vuelve a encontrarse con demasiada frecuencia ante el abandono de la institución más cercana. Y, una vez más, son los vecinos y vecinas quienes asumen responsabilidades que nunca debieron recaer únicamente sobre sus hombros. Lo hacen sin buscar protagonismo, convencidos de que un barrio organizado siempre será más fuerte que cualquier etapa de desidia institucional.

 

El acto celebrado este sábado ha vuelto a recordarnos una verdad sencilla, pero profundamente democrática: que cada asociación, cada colectivo y cada persona comprometida constituye una pieza imprescindible en la construcción de una sociedad más justa, más cohesionada y más humana.

 

Porque la historia de Telde nunca la escribieron únicamente quienes gobernaron. También la escribieron quienes decidieron organizarse para cambiarla.

 

Felicidades a MECLASA y a todos los vecinos y vecinas que, durante estos treinta y un años, han demostrado que la mejor política nace siempre del compromiso con la comunidad.

Diego Fernando Ojeda Ramos, fue concejal del Ayuntamiento de Telde y actualmente es asesor en la Consejería del sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo Insular de Gran Canaria.


28 de junio: Orgullo y justicia social, un mismo camino

 

28 de junio: Orgullo y justicia social, un mismo camino

Palmira Déniz Verona.

Cada 28 de junio conmemoramos el Día Internacional del Orgullo LGTBI, una fecha que nació de la reivindicación, de la valentía de quienes se negaron a seguir viviendo en el silencio y la discriminación. Hoy celebramos los avances conquistados, pero también recordamos que el orgullo sigue siendo una herramienta de transformación social y una defensa irrenunciable de los derechos humanos.

 

El orgullo no es solo una celebración. Es memoria, dignidad y compromiso. Es la afirmación de que todas las personas tienen derecho a vivir libres, a amar sin miedo y a desarrollar su proyecto de vida sin sufrir discriminación por su orientación sexual, identidad o expresión de género.

 

La justicia social es el motor que impulsa ese camino. No puede existir una sociedad verdaderamente justa mientras haya personas que continúen sufriendo violencia, exclusión o desigualdad por ser quienes son. Defender los derechos de las personas LGTBI es defender una democracia más fuerte, una convivencia basada en el respeto y una sociedad donde nadie quede atrás.

 

Los derechos conquistados no son irreversibles. En un contexto en el que vuelven a aparecer discursos de odio que cuestionan avances que parecían consolidados, es imprescindible mantener una posición firme en defensa de la igualdad. La diversidad no amenaza a la sociedad; la enriquece. Lo que pone en riesgo la convivencia es la intolerancia.

 

Desde la Secretaría de Igualdad y Diversidad de Nueva Canarias–Bloque Canarista Telde reafirmamos nuestro compromiso con una sociedad inclusiva, diversa y libre de cualquier forma de discriminación. Trabajamos por unas políticas públicas que garanticen la igualdad real, protejan a las personas más vulnerables y promuevan una educación basada en el respeto, la convivencia y los derechos humanos.

 

Este 28 de junio renovamos nuestro compromiso con quienes abrieron camino y con las nuevas generaciones que merecen crecer en libertad. Porque el orgullo es patrimonio de toda una sociedad que cree en la igualdad, la justicia y la dignidad humana.

 

Orgullo y justicia. La justicia social como motor de los derechos humanos. Porque solo desde la igualdad construiremos una sociedad más libre, más democrática y humana.

 

SIEMPRE AVANZANDO

#Más derechos.

 

#Mejor gestión.

#Más Canarias.

Porque avanzar significa consolidar derechos, combatir cualquier forma de discriminación y construir una Canarias más igualitaria, diversa y orgullosa de su gente.



Palmira Déniz Verona es secretaria de Igualdad, Feminismo y Diversidad de Nueva Canarias Telde.

 

 


sábado, 27 de junio de 2026

Dime qué priorizas y te diré cómo gobiernas...


 Dime qué priorizas y te diré cómo gobiernas...

Hace apenas unos días, en Telde despedimos las fiestas de San Juan Bautista, patrón de nuestra ciudad y símbolo del barrio fundacional donde comenzó buena parte de nuestra historia, hace 675 años.

Más allá de la tradición religiosa, San Juan representa una idea profundamente humana: ”La necesidad de prepararse para un tiempo nuevo, dejar atrás aquello que nos impide avanzar y abrir el camino hacia la renovación”.

En la tradición cristiana, el bautismo simboliza precisamente eso: un nuevo comienzo, la regeneración y el nacimiento a una vida renovada. Las ciudades, salvando las enormes diferencias entre la dimensión espiritual y la vida pública, también necesitan, en determinados momentos, detenerse, reflexionar y recuperar el rumbo.

Y esa reflexión me conduce a una idea muy sencilla:

“Dime qué priorizas y te diré cómo gobiernas”.

Porque gobernar consiste, ante todo, en elegir prioridades.

Ningún Ayuntamiento puede resolver todos los problemas al mismo tiempo. Precisamente por eso, un buen gobierno se reconoce por aquello que decide poner en el centro de su acción política. Las prioridades revelan el modelo de ciudad, la capacidad de liderazgo y el compromiso con la ciudadanía.

En Telde, después de tres años de mandato de Juan Antonio Peña (CIUCA) y su Gobierno (CIUCA-PP-CC-MXT), muchos vecinos siguen preguntándose cuáles han sido realmente esas prioridades.

Las prioridades de este Alcalde y su Gobierno no han estado orientadas a garantizar la funcionalidad y el correcto desarrollo interno del Ayuntamiento ni a dotarlo de los medios humanos y materiales necesarios. Muy al contrario, estos recursos se han visto mermados de forma progresiva. Ni siquiera han sido capaces de articular un contrato que permitiera dar respuesta al grave deterioro de las carreteras en nuestros barrios, con un reguero de baches por todos lados,  ni de evitar la sangría económica derivada de la pérdida sistemática de subvenciones y financiación procedentes del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Gran Canaria. En definitiva, la mala gestión de este Gobierno ha terminado por relegar a las personas a un segundo plano, haciéndolas las principales perjudicadas de su falta de planificación y eficacia.

Y en el mientras tanto… los barrios siguen reclamando mantenimiento, limpieza y accesibilidad. Mientras tanto, las instalaciones deportivas siguen necesitando inversiones y planificación, la plantilla municipal continúa reivindicando mejoras laborales, una organización eficaz y un trato justo para garantizar unos servicios públicos ágiles y eficaces. Mientras tanto, áreas esenciales como urbanismo, economía y hacienda y contratación, así como numerosos proyectos estratégicos para la ciudad, continúan bloqueados y sin un futuro cierto. Es por éstos, y muchos otros ejemplos, que resulta legítimo preguntarse si las prioridades del Alcalde Juan Antonio Peña (CIUCA) y su Gobierno (CIUCA-PP-CC-MXT) han coincidido con las prioridades reales de Telde y de sus vecinos.

Claro está que los ciudadanos no evalúan una gestión por los titulares ni por las publicaciones en redes sociales. Cuando la coherencia se impone, los vecinos  evalúan la gestión por la limpieza de sus calles, por el funcionamiento eficaz de los servicios públicos, por la atención que reciben las personas más vulnerables y por la sensación de que su ciudad avanza... o permanece estancada.

Quienes creemos en el municipalismo sabemos que gobernar significa escuchar antes de decidir. Significa caminar junto a los vecinos, patear los barrios, acompañar a las asociaciones y a los colectivos sociales, culturales y deportivos, pero también trabajar codo a codo con los comerciantes, autónomos, empresas y emprendedores que cada día abren sus puertas o levantan las persianas para sostener la economía local y generar empleo.

Esa ha sido siempre la forma de entender la política de Nueva Canarias Telde: una organización profundamente municipalista, construida desde la militancia, el trabajo cercano y el compromiso con el interés general, la justicia social y unos servicios públicos fuertes.

Porque la política útil no consiste en preguntarse qué necesita un gobierno.

La verdadera política útil comienza preguntándose qué necesita la gente; ¿Qué necesita la familia que no llega a final de mes?, ¿Qué necesita el joven que busca una oportunidad sin abandonar Telde?, ¿Qué necesita la persona mayor que espera unos servicios públicos de calidad?, ¿ Qué medidas urgentes se adoptarán para que cientos de familiar puedan  acceder o conseguir una vivienda en Telde ?, ¿Qué necesitan nuestros comerciantes, autónomos y emprendedores para invertir, innovar y crear empleo? O ¿ Cómo potenciar el pensamiento crítico y creativo de nuestra ciudad para promocionar el talento ?.

Esa es la política en la que creo.

Una política que no deja a nadie atrás; Que protege a quienes atraviesan mayores dificultades y que, al mismo tiempo, crea las condiciones para que el tejido económico pueda crecer y generar oportunidades. Porque no existe justicia social duradera sin desarrollo económico sostenible sin inclusión y cohesión social.

Gobernar debe ser sinónimo de cuidar:

Cuidar a las personas.

Cuidar los servicios públicos.

Cuidar nuestros barrios y nuestro patrimonio.

Y cuidar el tejido económico que hace posible el bienestar colectivo.

Quizás ahora, después de las fiestas de San Juan, también sea un buen momento para que Telde emprenda su propia renovación.

No hablo del bautismo como sacramento, que pertenece al ámbito de la fe y merece el máximo respeto.

Hablo de una renovación cívica. De recuperar el rumbo. De volver a situar a las personas en el centro de las decisiones públicas. De regenerar la confianza entre la ciudadanía y sus instituciones. De construir un nuevo tiempo basado en la planificación, el trabajo y el compromiso con el bien común.

De pensar y definir una Telde que vuelva a creer en sí misma. Una ciudad con proyecto y con proyección de futuro; capaz de cuidar sus barrios, fortalecer sus servicios públicos, proteger su patrimonio histórico y cultural, impulsar el comercio, la actividad económica y el empleo, ofrecer oportunidades a nuestros jóvenes y garantizar que nuestros mayores vivan con la dignidad que merecen.

Una ciudad abierta, participativa, sostenible e innovadora. Una Telde que aproveche todo su talento y su enorme potencial para convertirse en un referente de desarrollo, cohesión social y calidad de vida en Canarias.

Porque no debemos olvidar que “Los gobiernos pasan, pero las ciudades permanecen”.

Y las mejores etapas de una ciudad comienzan cuando quienes la gobiernan comprenden que el verdadero liderazgo consiste en ponerse al servicio de su gente.

Y permítanme terminar con una convicción profundamente personal.

“No creo en la política que administra la resignación. Creo en la política que escucha, cuida, planifica y transforma”.

Escuchando; Porque nadie conoce mejor Telde que quienes la viven cada día.

Cuidando; Porque una sociedad se mide por cómo protege a las personas más vulnerables y por cómo acompaña a quienes crean empleo y oportunidades.

Planificando; Porque el futuro nunca se improvisa.

Y transformando; Porque gobernar no consiste en administrar la inercia, sino en construir, junto a los vecinos, una ciudad mejor de la que recibimos.

Ese es el liderazgo en el que creo.

Ese es el compromiso que merece Telde.

Y ese es el futuro que, entre todos, podemos construir.

 

José Luis Macías Alonso es Concejal-Portavoz de Nueva Canarias – Bloque Canarista en el M.I. Ayuntamiento de Telde y Secretario General de Nueva Canarias – Bloque Canarista Telde.

 

jueves, 25 de junio de 2026

Nueva Canarias Telde felicita al Cadete C de la Unión Deportiva Telde por su triunfo en la Copa Insular de Gran Canaria.

 

Nueva Canarias Telde felicita al Cadete C de la Unión Deportiva Telde por su triunfo en la Copa Insular de Gran Canaria.

Campeón de la Final Bronce de la Copa Cadete Insular de Gran Canaria

Nueva Canarias Telde desea expresar su enhorabuena al equipo Cadete C de la Unión Deportiva Telde por su éxito frente al CF Mogán en un encuentro muy disputado.

Muestra del enorme trabajo de cantera de la UD Telde, fruto de la constancia y la perseverancia.

La Unión deportiva Telde es uno de los clubes históricos más laureados  del fútbol en Gran Canaria. Nacido en 1961, bajo la presidencia de Juan Cruz Quintana, aunque oficialmente su fundación oficial fue en 1965.

Desde Nueva Canarias Bloque Canarista Telde felicitamos especialmente al Cadete C de la Unión Deportiva Telde, a toda la UD Telde y a todos nuestros equipos, que demuestran la importancia del deporte base en nuestra ciudad, ejemplo de educación integral en valores y motor en cohesión social.


miércoles, 24 de junio de 2026

Nueva Canarias Telde felicita al Teldeportivo B por su triunfo y reitera su apoyo al deporte local

 

Nueva Canarias Telde felicita al Teldeportivo B por su triunfo y reitera su apoyo al deporte local

 

Nueva Canarias Telde desea expresar su más calurosa felicitación al Teldeportivo B, campeón de la Copa Isla de Gran Canaria frente al San Nicolás (7-3).

El equipo femenino de Futbol Sala se hizo con la victoria en la  Final de la Copa Isla de Gran Canaria, organizada por la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas (FIFLP). Otro triunfo más a añadir al historial del equipo fundado en 1995.

El Gran Canaria Teldeportivo "B" es el equipo filial de la Agrupación Deportiva Teldeportivo, un club histórico de fútbol sala femenino fundado en 1995 en el municipio de Telde (Gran Canaria). Juega en categoría Preferente de Fútbol Sala Femenina de Gran Canaria (también denominada según la temporada como Liga Territorial). Es pieza clave para la formación de jugadoras para el primer equipo, de la Segunda Federación Futsal Femenina.

Desde Nueva Canarias Bloque Canarista Telde felicitamos al Teldeportivo B y mostramos nuestro apoyo a los y las deportistas de nuestra ciudad.


Nueva Canarias Telde respalda las reivindicaciones de la plantilla municipal ante el retraso en el pago de la extra de junio

 

Nueva Canarias Telde respalda las reivindicaciones de la plantilla municipal ante el retraso en el pago de la extra de junio

 

Nueva Canarias Telde volvió a acompañar este miércoles a los representantes sindicales del Ayuntamiento en su concentración ante las Casas Consistoriales para exigir al alcalde, Juan Antonio Peña (CIUCA), y a su gobierno (CIUCA-PP-CC-MXT), el cumplimiento de los derechos laborales de la plantilla municipal.

 

El portavoz de Nueva Canarias Telde, José Luis Macías Alonso, mostró su apoyo a las reivindicaciones planteadas por UGT, que ha denunciado el impago de la paga extraordinaria de junio en el plazo habitual, una situación que afecta directamente a la economía de cientos de trabajadores y trabajadoras y sus familias.

 


El sindicato recuerda que esta retribución se venía abonando tradicionalmente en torno al 22 de junio, por lo que el retraso supone una ruptura de la normalidad que la plantilla considera injustificada. Además, UGT ha criticado la respuesta del alcalde, al que acusa de desacreditar sistemáticamente las denuncias sindicales calificándolas de bulos, cuando la realidad, afirman, es que los empleados municipales siguen sin percibir una parte de sus salarios.

 

Macías señaló que “los trabajadores y trabajadoras municipales merecen respeto y el cumplimiento puntual de sus derechos económicos. No es admisible que quienes sostienen los servicios públicos sufran retrasos en el cobro de sus retribuciones mientras el gobierno municipal evita asumir responsabilidades”.

 


Nueva Canarias Telde considera preocupante la falta de previsión del gobierno local en un asunto tan sensible como el pago de las nóminas y coincide con los representantes sindicales en la necesidad de poner fin a la confrontación con la plantilla y atender sus demandas con hechos y no con descalificaciones.

 

La formación nacionalista exige al gobierno municipal que proceda al abono inmediato de las cantidades pendientes y garantice que situaciones como esta no vuelvan a repetirse, reiterando su compromiso de seguir acompañando a los trabajadores y trabajadoras municipales en la defensa de sus derechos laborales.


lunes, 22 de junio de 2026

La lealtad de quedarse. Artículo de Diego Ojeda Ramos...

 

La lealtad de quedarse

 

Vivimos tiempos extraños para la palabra lealtad.

Parece una virtud antigua, desplazada por la velocidad de las redes, la fugacidad de las opiniones y la comodidad de los intereses cambiantes. Hoy se celebra con frecuencia la habilidad para adaptarse a cualquier circunstancia, para estar siempre cerca del poder, para cambiar de bandera según soplen los vientos. Sin embargo, los pueblos no se construyen sobre la conveniencia. Se construyen sobre la lealtad.

Y pocas lealtades son tan profundas como la que se debe a la tierra que nos vio nacer.

No hablo de una lealtad ciega. Tampoco de un patriotismo superficial hecho de símbolos vacíos o de discursos grandilocuentes. Hablo de una lealtad mucho más exigente. La lealtad que obliga a preguntarse cada día qué podemos hacer por nuestro pueblo antes de preguntarnos qué puede hacer nuestro pueblo por nosotros.

Canarias conoce bien el significado de esa palabra.

Durante siglos, estas islas fueron tierra de emigrantes. Generaciones enteras tuvieron que marcharse buscando oportunidades que aquí les fueron negadas. Nuestros abuelos cruzaron océanos con una maleta de cartón y el corazón dividido entre la esperanza y la nostalgia. Aprendieron a sobrevivir lejos sin dejar nunca de pertenecer a esta tierra.

Aquellos hombres y mujeres comprendían algo que hoy corremos el riesgo de olvidar: que la lealtad no consiste únicamente en amar un lugar, sino en asumir la responsabilidad de cuidarlo.

Porque la lealtad verdadera no se mide cuando todo va bien.

La lealtad se pone a prueba cuando aparecen las dificultades.

Es fácil amar una tierra cuando prospera. Es más difícil defenderla cuando otros deciden por ella. Cuando los beneficios del crecimiento se marchan lejos. Cuando las personas jóvenes no encuentran oportunidades. Cuando las personas trabajadoras ven cómo el fruto de su esfuerzo enriquece a otros. Cuando las decisiones que afectan a nuestra vida se toman a miles de kilómetros de distancia.

Es precisamente entonces cuando la lealtad adquiere sentido político.

En mi opinión es una cuestión sentimental. Es una cuestión de justicia.

Ser leal a Canarias significa defender el derecho de quienes viven y trabajan aquí a decidir sobre su propio futuro. Significa poner en el centro a las personas antes que a los intereses económicos que utilizan el territorio como un simple recurso. Significa comprender que la riqueza de estas islas no puede medirse únicamente en cifras de visitantes o balances empresariales, sino también en la calidad de vida de quienes las habitan.

La lealtad a Canarias es la lealtad a las personas agricultoras y ganaderas que resisten en nuestras medianías cada vez más despobladas.

Es la lealtad a las personas pescadoras artesanales que siguen mirando al mar como hicieron sus antepasados pero con una nueva preocupación la acuicultura intensiva que amenaza la sostenibilidad.

Es la lealtad a las personas trabajadoras que sostienen nuestra economía.

Es la lealtad a la juventud que desean construir aquí su proyecto de vida sin verse obligados a marcharse.

Es la lealtad a quienes cuidan nuestros montes, nuestros barrancos, nuestros paisajes y nuestro patrimonio cultural.

Porque una nación no es únicamente un territorio.

Una nación es una comunidad humana que comparte una memoria y una esperanza.

Y la esperanza necesita raíces.

Las raíces no son cadenas que nos atan al pasado. Son el punto de apoyo que nos permite avanzar hacia el futuro sin olvidar quiénes somos.

Por eso la lealtad no consiste en mirar constantemente hacia atrás.

Consiste en caminar hacia adelante llevando con nosotros la herencia recibida.

Nuestros mayores nos legaron mucho más que unas islas. Nos legaron una forma de entender la vida basada en la solidaridad, en el esfuerzo colectivo y en la dignidad de la gente sencilla. Nos enseñaron que nadie se salva solo y que los pueblos que olvidan a los más vulnerables terminan perdiéndose a sí mismos.

Esa es la tradición que merece ser defendida.

No la tradición inmóvil de los museos.

La tradición viva de la justicia social.

La tradición de quienes lucharon para que Canarias fuera un lugar más digno para vivir.

La tradición de quienes entendieron que el amor a la tierra y la defensa de los derechos sociales no son caminos distintos, sino exactamente el mismo camino.

Por eso la lealtad a Canarias exige también valentía.

La valentía de denunciar aquello que perjudica a nuestro pueblo aunque resulte incómodo.

La valentía de defender un modelo económico más equilibrado y sostenible.

La valentía de reclamar mayor capacidad de decisión para nuestras instituciones.

La valentía de pensar en las próximas generaciones y no únicamente en las próximas elecciones.

Porque la lealtad auténtica siempre mira más allá de uno mismo.

Mira hacia quienes estuvieron antes.

Y hacia quienes vendrán después.

Quizá, al final, la lealtad sea simplemente eso.

Elegir quedarse.

Quedarse física o emocionalmente.

Quedarse comprometido.

Quedarse defendiendo lo que merece ser defendido.

Quedarse del lado de la gente que trabaja, que crea, que cuida y que sueña.

Quedarse al lado de Canarias.

No porque sea perfecta.

Sino precisamente porque es nuestra.

Porque la lealtad no consiste en amar aquello que no tiene defectos.

Consiste en comprometerse con aquello que consideramos digno de un futuro mejor.

Y pocas causas pueden ser más nobles que trabajar para que el pueblo canario pueda construir ese futuro con sus propias manos, sobre la tierra de sus mayores y pensando en la felicidad de quienes aún están por llegar.

 

-Diego Fernando Ojeda Ramos, fue concejal del Ayuntamiento de Telde y actualmente es asesor en la Consejería del sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo Insular de Gran Canaria.


El verdadero motor de las conquistas colectivas

  El verdadero motor de las conquistas colectivas Artículo de Diego Ojeda Ramos. Hay pueblos que construyen su historia desde los despac...