TELDE: VOLVER A LIDERAR
LA IGUALDAD DESDE LA VALENTÍA
Por Celeste López
Con motivo del 8 de
marzo, el Ayuntamiento de Telde aprobó el manifiesto institucional por el Día
Internacional de las Mujeres. Hubo diálogo, hubo dificultades y finalmente hubo
consenso. Ese acuerdo —con la única excepción de Vox— no es un punto final:
debe ser un punto de inflexión.
Telde puede y debe
recuperar el liderazgo en la lucha contra la desigualdad desde una perspectiva
transversal, ambiciosa y valiente.
Nuestra ciudad fue
referente cuando en otros lugares la igualdad de género apenas era un tema de
conversación. Se impulsaron planes pioneros, se habló con claridad de
feminismo, de violencia estructural, de discriminación. Se asumió
colectivamente que la desigualdad no era providencia divina, sino una realidad
atravesada por el patriarcado que condiciona el empleo, el urbanismo, la
cultura, la educación, las relaciones, la seguridad,… TODO.
Ese impulso no fue
casual. Lo sostuvieron durante años los/as responsables de la concejalía de la
mano de las trabajadoras y técnicas municipales, profesionales comprometidas
que con rigor y convicción construyeron políticas públicas sólidas y
acompañaron a mujeres en situaciones difíciles. Gracias a ellas, Telde fue
líder de la lucha feminista.
Hoy en día el contexto
sigue siendo complejo para las mujeres. La violencia que sufrimos adopta
múltiples formas: violencia de género en el ámbito de la pareja o expareja,
violencia sexual, violencia económica, violencia estética, violencia vicaria,
trata y explotación, acoso digital, mutilación genital femenina. Todas son
expresiones de una misma raíz estructural: el patriarcado que sigue situando a
las mujeres en una posición de desigualdad.
Y mientras tanto, la
situación internacional empeora. Las guerras y los conflictos armados
convierten el cuerpo de las mujeres en territorio de violencia o moneda de
cambio. El retroceso democrático en distintos países, impulsado por el auge de
la ultraderecha, cuestiona derechos que creíamos consolidados y da alas al
negacionismo. Los informes de la Organización de las Naciones Unidas advierten
de ese deterioro global.
Frente a ese escenario,
la respuesta no puede ser la tibieza.
La igualdad no se limita
a actos simbólicos ni a declaraciones puntuales. Debe ser planificación,
recursos, evaluación y transversalidad. Debe impregnar todas las áreas del
Ayuntamiento y convertirse en una política de ciudad sostenida en el tiempo.
El consenso alcanzado
este 8M demuestra que todavía es posible encontrarnos en lo esencial. Que
podemos anteponer la defensa de los derechos humanos de las mujeres a cualquier
discrepancia. Que existe margen para recuperar la ambición colectiva.
Telde tiene memoria
feminista. Tiene tejido asociativo. Tiene profesionales preparadas. Tiene
experiencia institucional acumulada. Y tiene, sobre todo, la responsabilidad de
no retroceder. Ahora falta interés y voluntad política.
La esperanza no es
ingenuidad. Es una elección política.
Celeste López Medina es Concejala de Telde por Nueva Canarias y
Secretaria Nacional de Economía y Fiscalidad de Nueva Canarias – Bloque
Canarista.
