miércoles, 17 de junio de 2026

La cosecha de una apuesta acertada. Artículo de Diego Ojeda Ramos.

 

La cosecha de una apuesta acertada

 

La presentación de los Vinos de Gran Canaria de la cosecha 2025 volvió a convertirse en mucho más que un acto promocional. Supuso la constatación de que detrás de cada botella hay una historia de esfuerzo, compromiso con la tierra y una estrategia pública que, durante años, ha contribuido a fortalecer uno de los sectores más singulares de la economía rural de la isla.

 

El encuentro celebrado en el Jardín Botánico Viera y Clavijo reunió a personas viticultoras, bodegueras, profesionales de la restauración, distribuidoras, especialistas y consumidoras para celebrar una nueva cosecha y, al mismo tiempo, reconocer el camino recorrido. El simbólico descorche de la primera botella del año representó la culminación de meses de trabajo en el campo, pero también reflejó el resultado de una acción colectiva orientada a preservar y hacer crecer la vitivinicultura insular.

 

El Cabildo de Gran Canaria, a través de la Consejería de Sector Primario, entendió hace años que el futuro de la vitivinicultura no dependía únicamente de la producción, sino también de la valorización de sus productos. Por ello impulsó políticas de promoción, formación, asesoramiento técnico, mejora de infraestructuras hidráulicas y apoyo directo a las personas productoras, en consonancia con los objetivos establecidos en el Plan Estratégico del Sector Primario de Gran Canaria.

 

Los resultados avalan esa visión. Aunque las sucesivas olas de calor provocaron una disminución de la producción en los últimos años, la superficie cultivada continuó creciendo entre un 2 % y un 3 % anual. Este dato evidencia la confianza de las personas viticultoras en el futuro de la actividad y la eficacia de las medidas adoptadas para garantizar su sostenibilidad.

 

Uno de los avances más significativos ha sido el desarrollo del Programa Insular de la Vitivinicultura, gracias al cual se han incorporado alrededor de 21 nuevas hectáreas de viñedo. Este crecimiento ha sido posible gracias a la recuperación de terrenos agrícolas, la mejora de las infraestructuras de riego y el creciente reconocimiento que los vinos de Gran Canaria han alcanzado dentro y fuera de la isla.

 

Especial relevancia tiene el esfuerzo realizado en materia hídrica. Más de la mitad de las infraestructuras hidráulicas ejecutadas desde 2018 beneficiaron directamente a zonas vitícolas, permitiendo que cerca del 80 % de los viñedos de medianías y cumbre dispongan de sistemas de riego. Se trata de una inversión estratégica que fortalece la resiliencia del sector frente a los desafíos derivados del cambio climático.

 

La formación ocupa igualmente un lugar destacado en esta transformación. La puesta en marcha del primer Ciclo Oficial de Grado Superior en Vitivinicultura, desarrollado en colaboración con el IES de Vega de San Mateo, abrió nuevas oportunidades para la incorporación de jóvenes profesionales cualificados a una actividad que necesita garantizar su relevo generacional. Del mismo modo, los programas formativos promovidos por la Consejería contribuyen a elevar el nivel técnico y profesional de la vitivinicultura insular.

 

Otro hito histórico ha llegado con la autorización para la entrega a las personas viticultoras de material vegetal certificado y libre de virus, producido en la Granja Agrícola Experimental del Cabildo. Este avance, pionero en Canarias, sienta las bases para mejorar la calidad de las futuras plantaciones y para la creación de un banco de germoplasma destinado a preservar el extraordinario patrimonio varietal de Gran Canaria.

 

Nada de ello sería posible sin la colaboración permanente entre las instituciones y el propio sector. El trabajo coordinado entre la Consejería de Sector Primario, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Gran Canaria, VINIGRAN, las asociaciones de personas productoras, las viticultoras y las bodegas están permitiendo avanzar hacia un objetivo común: convertir la vitivinicultura en un motor económico, social y ambiental para la isla.

 

La edición de 2025 ha destacado además por la incorporación, por primera vez, de un encuentro profesional previo que reunió a más de 65 representantes de la restauración, la distribución, el turismo, los medios especializados y la formación. Esta iniciativa ha facilitado el contacto directo entre quienes elaboran los vinos y quienes tienen la capacidad de comercializarlos, recomendarlos y difundirlos, reforzando así las oportunidades de negocio para las veinte bodegas participantes.

 

Mención especial merece la figura de Norberto Guerra Guerra, ejemplo vivo de dedicación y amor por la viticultura. Su trayectoria, desde los vinos familiares hasta la creación de su propia bodega y su permanente entrega al cuidado de los viñedos de Tejeda, simboliza los valores que sostienen al sector: esfuerzo, perseverancia y compromiso con la tierra.

 

La presencia de las bodegas participantes, del Centro de Formación en Vitivinicultura, de la Ruta del Vino de Gran Canaria y de las asociaciones queseras PROQUENOR y ASOQUEGRAN evidencia asimismo la fortaleza de un ecosistema agroalimentario que entiende que la excelencia se construye sumando esfuerzos y generando sinergias.

 

Los reconocimientos obtenidos por los vinos de Gran Canaria en concursos regionales y nacionales confirman que el camino emprendido es el adecuado. Detrás de cada premio ha habido años de inversión, planificación y trabajo compartido. Pero, sobre todo, existe una convicción firme: apostar por lo nuestro no es una cuestión de nostalgia, sino una auténtica estrategia de futuro.

 

La presentación de la cosecha 2025 dejó claro que la vitivinicultura de Gran Canaria no solo conserva su legado histórico, sino que avanza con paso firme hacia nuevos horizontes. En ese recorrido, el Cabildo de Gran Canaria, a través de la Consejería de Sector Primario, junto a la Denominación de Origen Vinos de Gran Canaria, desempeña un papel decisivo para que el sector continúe creciendo, generando riqueza, empleo y nuevas oportunidades para el conjunto de la isla.

Diego Fernando Ojeda Ramos, fue concejal del Ayuntamiento de Telde y actualmente es asesor en la Consejería del sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo Insular de Gran Canaria.


La cosecha de una apuesta acertada. Artículo de Diego Ojeda Ramos.

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