TELDE MERECÍA MUCHO MÁS EN LA ROMERÍA DEL PINO
Nueva Canarias-Bloque Canarista considera
que el alcalde, Juan Antonio Peña, y su Gobierno no parecen haber entendido
todavía la verdadera dimensión de lo sucedido en Teror. La Romería-Ofrenda del
Pino no es un acto más: es la romería más importante de Gran Canaria y una de
las grandes celebraciones de Canarias. Telde no lleva simplemente una carreta:
lleva la imagen, la identidad, las tradiciones, el patrimonio y la riqueza de
toda una ciudad, especialmente en un año tan significativo como su 675º
aniversario. Por eso, una representación institucional de esta importancia debe
estar planificada, revisada y preparada con todas las garantías.
Nuestra crítica no se dirige a las
personas y colectivos participantes, cuya entrega y capacidad de reacción
merecen reconocimiento, sino a la gestión municipal y, concretamente, a la
funcionalidad y el diseño de la carreta. Una incidencia en un elemento esencial
como el sistema de enganche obligó a improvisar una solución sobre la marcha,
sin disponer del elemento necesario. Y el resultado del diseño, a nuestro
juicio, estuvo muy lejos de la imagen que Telde merecía y de una representación
capaz de mostrar nuestra identidad y riqueza agrícola. Pero, por encima de
todo, está la seguridad. ¿Qué habría ocurrido si la carreta se hubiese soltado
o se hubieran producido daños personales? La seguridad no se improvisa: se
prevé, se revisa y se garantiza.
El alcalde ha respondido que “solo se
equivoca el que trabaja”. Es cierto que quien trabaja puede equivocarse, pero
gobernar significa anticiparse, supervisar, comprobar y prevenir. Haber
conseguido solucionar una incidencia sobre la marcha no convierte lo sucedido
en un éxito ni en buena gestión aquello que precisamente evidencia una falta de
previsión. Lo que corresponde ahora es explicar qué falló, cómo se supervisó la
carreta y qué medidas se adoptarán para evitar que vuelva a ocurrir. Señalar un
problema no convierte en culpable a quien lo denuncia.
Tampoco aceptamos que fiscalizar al
Gobierno sea “politizar” o “hacer ruido”. Nueva Canarias ha ejercido durante
este mandato una oposición seria, responsable, constructiva y propositiva,
trabajando con vecinos y colectivos, presentando alternativas, reconociendo los
aciertos y denunciando aquello que consideramos incorrecto. Hemos tendido la
mano cuando Telde lo ha necesitado porque la ciudad está por encima de las
siglas. Pero ser constructivos nunca significará guardar silencio. Colaborar y
exigir responsabilidades son perfectamente compatibles.
Nueva Canarias no quiere que las cosas
salgan mal para poder criticarlas; queremos que salgan bien porque cuando Telde
acierta, ganamos todos, y cuando Telde falla, perdemos todos. A Teror no fueron
solamente una carreta y una comitiva: fueron el nombre, la imagen, la historia,
las tradiciones y la ofrenda de toda una ciudad. Por eso reclamamos objetividad
y responsabilidad. Cuando representamos a Telde, la afinidad nunca puede estar
por encima de la objetividad, ni la improvisación por encima de la seguridad.
