Arauz: La historia completa también merece ser contada...
Reflexión de Celeste López Medina...
Que la urbanización de Arauz haya culminado, coincidiendo además
con el 675 aniversario de nuestra ciudad, es una magnífica noticia para Telde
y, especialmente, para las personas que llevan tantos años esperando. Es un
motivo para celebrar. Pero una cosa es culminar un proyecto y otra muy distinta
presentar su historia como si todo hubiera empezado con quienes hoy ocupan el
gobierno municipal.
Arauz no es una actuación que haya surgido de la nada. Es un
proyecto que lleva décadas esperando una solución y en cuyo recorrido han
intervenido distintas corporaciones, responsables públicos, personal municipal
y, por supuesto, los propios propietarios/as.
Conviene recordar algunos de esos pasos y poner en valor el
trabajo de quienes también contribuyeron a hacerlo posible. Sé que en este
repaso quedarán muchas personas, decisiones y actuaciones en el tintero; un
expediente de décadas es imposible de condensar al detalle. No pretendo hacer
una relación exhaustiva, sino rescatar los hitos y los nombres que mi memoria
alcanza a recordar para ilustrar un esfuerzo que ha sido necesariamente
colectivo.
Tras una etapa marcada por la sombra y la corrupción en el
municipio, y ya en el mandato 2007-2011, con Paco Santiago como alcalde y Tino
Arencibia en Vías y Obras, se reactivó el expediente y se retiró la
contratación a la adjudicataria tras detectarse unidades de obra cobradas y no
ejecutadas, iniciando un duro proceso judicial que afectó injustamente a varias
personas.
En 2014, durante el gobierno de María del Carmen Castellano, con
Pablo Rodríguez como responsable de Urbanismo, ya se anunciaba un plan para
desbloquear Arauz, empezando por resolver sus infraestructuras eléctricas.
Posteriormente, durante los gobiernos de Carmen Hernández, de
Nueva Canarias, se dieron pasos fundamentales para avanzar en esa solución. En
2021, desde el área de Vías y Obras, con Eloy Santana al frente, se impulsó la
electrificación integral de Arauz por aproximadamente 1,7 millones de euros,
financiados mayoritariamente con fondos del FDCAN y recursos municipales.
También desde el área de Contratación se trabajó en la tramitación de los
procedimientos necesarios para sacar adelante aquellas actuaciones. Aquella
adjudicación comprendía las tres fases de la urbanización, las redes de media y
baja tensión y el alumbrado público. Fue necesario adaptar el planteamiento
inicial para atender las exigencias de Industria y garantizar una solución
integral para todo el sector.
En junio de 2022 se adjudicó también la obra civil por 1.474.623
euros. Un paso decisivo que, lamentablemente, encontró dificultades durante su
ejecución y obligó a replantear el procedimiento. Antes de finalizar aquel
mandato ya se había iniciado el expediente para resolver el contrato y poder
volver a licitarlo.
La electrificación quedó finalmente ejecutada y en servicio en
2024, con sus centros de transformación, centro de reparto y alumbrado público.
Posteriormente, en 2025, ya con Juan Antonio Peña como alcalde e Iván Sánchez
al frente de Vías y Obras, se adjudicó nuevamente la obra civil por 2,05
millones de euros, con financiación municipal y del Gobierno de Canarias. Una
actuación que ha permitido llegar finalmente a la culminación de la
urbanización.
En todo este recorrido hubo también un importante trabajo de
interlocución con la propiedad reuniones, negociaciones y dificultades para
alcanzar acuerdos sobre las obligaciones económicas vinculadas a la
urbanización. Sería injusto olvidar el papel de los propios propietarios/as de
Arauz. Su organización, su implicación y el empuje realizado a través de su
representante, Juan Sánchez, contribuyeron a mantener viva una reivindicación
que llevaba demasiado tiempo esperando respuesta.
Y hay un reconocimiento que no debería faltar nunca cuando
hablamos de gestión pública: el de los trabajadores y trabajadoras municipales.
Detrás de cada proyecto, cada expediente, cada licitación y cada modificación
contractual hay profesionales que hacen posible que las decisiones se conviertan
en actuaciones reales. Su trabajo, muchas veces discreto y poco visible,
también forma parte de esta historia.
Por supuesto, hay que reconocer al actual gobierno la
culminación de una actuación necesaria y largamente esperada. Celebrar ese
resultado es legítimo y justo. Pero también lo es reconocer a quienes
impulsaron los proyectos, consiguieron financiación, tramitaron los
expedientes, afrontaron dificultades y dejaron encaminadas actuaciones
fundamentales para hacerla posible.
La historia de Arauz no empieza con una fotografía ni con una
legislatura. Detrás hay décadas de trabajo, decisiones, inversiones y personas
que asumieron responsabilidades para que este proyecto pudiera llegar a buen
puerto.
Ha llegado el momento de exigir otra forma de hacer política:
una que no intente borrar el trabajo ajeno para colgarse medallas individuales
ni reduzca el servicio público a una carrera por salir en la foto. Culminar una
obra da derecho a celebrar el resultado, pero nunca a adueñarse del esfuerzo
colectivo.
Reconocer el camino recorrido no resta mérito a nadie:
simplemente hace justicia a la verdad.
Celeste López Medina
es concejala
de Nueva Canarias – BC en el ayuntamiento de Telde